Desde la optica universitaria es muy difuso el panorama del ambiente laboral cuando uno se recibe en la profesión de periodista. Es bien difÃcil imaginarse qué va a estar haciendo uno dos o tres años después de recibido, profesional, periodista, joven – supuestamente talentoso - y desempleado.
En cambio, si usted estudia fÃsica pura o ingenierÃa electrónica y se decide especializar luego de terminarla en determinada área de investigación, la relacionada con el mayor desempeño de los atributos de un cable de fibra optica o, por ejemplo, la puesta en punto de los mejores programas de optical character recognition usted, lo más seguro, no va a tardar en hallar su puesto de trabajo.
Es algo asà como una juicio general de optica ya que, como dicen, “en este mundo traidor nada es verdad ni mentiras, todo es según el color del cristal con que se mira.�
Si usted toda la vida, desde que nació ha tenido la óptica del cientÃfico, entonces usted entrará a la universidad para adiestrarse como uno, por ejemplo en fÃsica pura. Pero si usted no tiene ni idea de qué piensa hacer de su vida, y prefiere esperar a ver qué le deparan los dÃas venideros, quizás escoja el periodismo como su profesión.
Sepa que suele ser una ilusion optica la que pinta al periodista exitoso que construye su mensaje a partir de los hechos, muchos de los cuales verdaderas aventuras que por poco le cuestan la vida, pero de las que logró salvar no solamente su pellejo sino el de la chica bella también, a quien besa ahora con agrado. Ese periodista (o esa), que gana millones por hacer un trabajo de fantasÃa, no existe. O, lo que es peor, existe; pero nunca es uno, sino los otros.