Muchas chicas de 18 años quisieran tener su popularidad. De la noche a la mañana miles de mayores de 18 años empezaron a enviarle mensajes, llamados y hasta tuvo peticiones de medios de comunicación para aparecer en programas de televisión.
Mientras lucha por recuperar su anonimato, o por lo menos en lo que no se relaciona al deporte, su familia ha declarado que demandará a aquellos que le han hecho propuestas sexuales.
Hay que estar en el lugar y momento adecuado para ser reconocida, pero a Allison Stokke le llegó sin buscarlo y de un día para el otro.
Ella tiene 18 años y es una típica estudiante norteamericana, como cualquiera de las jovencitas de 18 años de su ciudad, que practica salto con garrocha en la Universidad de California.
Hasta que sus fotos comenzaron a circular por Internet. Fotos en donde se ve su perfecta figura de atleta, con brazos formados y ropa deportiva. Fotos en donde Allison estaba practicando salto con garrocha, pero que alguien considero muy sexy y de repente comenzaron a circular por blogs y páginas de Internet. E incluso formaron hasta un club de fans.
Pero el problema no fueron los mensajes que le dejaban las niñas menores de 18 años, o las mujeres mayores de esa edad.
El problema fueron los hombres mayores que empezaron a acosarla. La joven, en un primer momento le pidió ayuda a su entrenador tratando de no alertar a su familia, pero la situación pasó a mayores y tuvo que pedir ayuda a abogados.
La preocupación pasó a mayores cuando le empezaron a llegar mensajes con connotaciones sexuales y propuestas de hombres mayores que no eran acordes a la edad de la joven.
Allison, desesperada por volver a su vida normal le concedió una nota al Washington Post donde contó los problemas que estaba atravesando, y que ya le tenía miedo a los chicos de 18 años e, incluso a las mujeres de 18 años.
Pero su estrategia no resultó y la nota no hizo más que acrecentar la curiosidad de la gente por ella y ahora es toda una estrella en Youtube.
Allison ya nunca será conocida por ser una gran deportista, ahora es un símbolo sexual de 18 años.