Desde que comencé la adolescencia he sufrido de una versión leve del acné. Durante los primeros años sin embargo fue bastante fuerte y me afectó sobre todo la cara. Era muy vergonzante salir a la calle luciéndo los granos enrojecidos o ya infectados y con pus. En la adolescencia, época difícil de por sí, tener acné puede llegar a ser un drama y llega a ocurrir que en la escuela te discriminen o sientan repulsión por sufrirlo. Mi abuelo decía "mal de muchos consuelo de tontos" pero en el caso del acne en la adolescencia, creo que hay que reconocer que casi todos los adolescentes lo llegan a sufrir de alguna manera. Algunos muy levemente y otros con consecuencias para toda la vida.
El más común es el llamado acne vulgaris que se presenta como espinillas y puntos negros que incluso pueden infectarse, inflamando el poro y generando pus. Una de las cosas más difíciles es aguantarse las ganas de reventar el grano, sobre todo cuando el puntico blanco de pus ya es claramente visible. En el colegio el que más acné tenía era mi amigo JJ. El tipo tenía un acné comedoniano, que si bien no es el más grave, si le dejaba unos grandes granos llenos de pus que él reventaba en las noches frente al espejo. JJ contaba cómo el barro salía expulsado con violencia impactando la superficie del espejo con su porquería, mezcla de pus, folículo seboso y sangre.
Durante mucho tiempo intentó toda clase de remedios caseros para el acne sin resultados visibles. Luego el dermatólogo le recetó cremas para el acne a base de peróxido de benzoilo que en últimas es lo único que parece funcionar más o menos bien cuando buscamos como combatir el acne.
En la internet se puede encontrar gran cantidad de información sobre el tema del acne facial. Recientemente leí que se recomendaba mucho el aloe vera para el acne, o sea, los cristales de la planta de sabila. Esta plantica tiene excelentes propiedades cicatrizantes y usada en conjunto con el peróxido de benzoilo sirve para combatir esta desagradable enfermedad. en www.todoacne.com encontrarás mucha información útil.
Un tabú asociado al acné es que éste es causado por la masturbación. Nada más falso, he podido comprobar que no es así, de manera que no hay por qué abstenerse de este placer tan barato y accesible. Es más, se comenta que en la época del imperio romano, entre las mujeres era común embadurnarse el rostro de esperma masculino como tratamiento cosmético. Si te animas a intentarlo nos comentas tus resultados.