Gran cantidad de países del mundo tienen acceso a agua no potable en el sistema de viviendas. Y aunque esta situación apremie el mejoramiento del tratamiento de agua al interior de estos países, en otros lugares son menos afortunados y la necesidad de encontrar agua pura es tarea ardua y prolongada
El agua mineral es, pues, un bien común en disminución constante, debido al uso desmesurado que se le ha dado por siglos a este recurso. Dentro de los hogares que cuentan con un servicio de acueducto aceptable, se hace a veces necesaria la utilización de filtros de agua.
La función del filtro de agua es eliminar las impurezas con que pueda venir este líquido a un hogar. Mediante la utilización de procedimientos de ingeniería básica, es posible eliminar sólidos de líquidos y de gaseosos. De esta manera, el mecanismo de filtrar el agua es casi tan antiguo como los días de la humanidad.
Desde tiempos primitivos, el hombre se las ingeniaba para obtener agua clara de un manantial turbio, mediante un orificio en la arena de la orilla, cavado hasta mucho más abajo del nivel del agua. Esta técnica rudimentaria de filtrar el agua mediante la arena ha sido perfeccionada durante la existencia de la humanidad. Y es que lo esencialmente necesario para confeccionar un purificador de agua consiste en elementos como un medio filtrador, un líquido a limpiar, una presión de salida a este fluido y un depósito para el líquido filtrado.
Hoy, los filtros de agua disponibles para el hogar pueden ser muy efectivos y asequibles para quien se preocupa por consumir un recurso básico en condiciones óptimas para procurar la salud humana.