El aluminio ha sido un metal bastante utilizado desde su descubrimiento en la década del 20 en 1800. Características físicas del aluminio, como su volatilidad, han hecho de este un material útil para la construcción de diversos objetos. El campo de la decoración también ha echado mano de este durable metal, confeccionando así elementos para distintos ambientes.
Las particularidades esenciales del aluminio de las que se ha sacado provecho son su propiedad de conducción de calor y frío, su liviandad, su capacidad de conservación de alimentos, además de su durabilidad y fácil manejo.
Actualmente, el aluminio ha comenzado a ser introducido como material decorativo en los hogares, por una nueva generación de diseñadores que ha encontrado en él múltiples conveniencias. Una de ellas es que es perfecto para combinar con otros materiales como el vidrio y la madera, con los cuales logra un contraste armonioso.
Otra ventaja significativa del aluminio para los diseñadores es que es un material altamente reciclable y resistente. Lámparas, adornos, muebles y utensilios de vajilla son fabricados con aluminio, ostentando diseños agradables, adaptables y embellecedores del hogar.
Además, técnicas como el coloreado de muebles en aluminio, con colores vivos y encendidos, están comenzando a ser utilizadas para proporcionar múltiples aspectos a este metal. En boga están los comedores de cocina en aluminio, coloreados a dos colores: dos sillas azules y dos rojas, por ejemplo.
Contraste y practicidad buscan los diseñadores de interiores con el aluminio. Objetos duraderos que el que los posea los tendrá que cambiar porque ya no le gustan, no porque dejen de ser útiles. El aluminio en el hogar está otra vez de moda. Un metal que hace rato dejó de estar solamente relacionado con lo industrial.