Cuando yo era adolescente no existía la internet y el concepto de virtualidad era algo poco recurrente, la vida era lo que se experimentaba en vivo y en directo y las relaciones eran de "carne y hueso". Tal vez lo más virtual era el teléfono que nos dejaba, y aún lo hace, escuchar sólo la voz de nuestro/a interlocutor. Fue de este modo que yo hice mis amigos, en la escuela, luego en la universidad y claro está en la vida diaria, a través de los diferentes espacios físicos reales que se compartían con los otros. Recientemente debido a que me radiqué fuera de mi país, conocí los sitios para hacer amigos online. Inicialmente me interesaron para tratar de contactar personas afines a mí en el nuevo país y poder pasar a hacer una amistad normal frente a frente. Inscribí mi correo, mi nombre, llené los datos acerca de mis gustos, aficiones y oficios, me describí físicamente y hasta puse varias fotos. La información que yo brindaba allí era mucho más abundante y precisa que la que le daba normalmente a mis amigos reales, pues con ellos esos datos se fueron poniendo en evidencia conforme pasó el tiempo y la amistad avanzaba, acá era todo de una sóla vez, era un "asi soy yo" total. La parte de la autodescripción me pareció un poco complicada, generalmente es incómodo y hasta de mal gusto describirse uno mismo, y al decir sus virtudes y sus defectos es muy fácil querer aparentar un poco, tal vez exagerar por acá esta virtud, minimizar este defecto, etc. Claro, en los encuentros frente a frente también solemos ponernos una máscara pero en la red parece serlo.
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