¿Puede haber algo más tentador que una playa llena de autos en venta y relucientes? De autos seminuevos esperando su próximo dueño, una persona como usted, que sabe que a veces resulta mejor negocio adquirir un auto en estas circunstancias que inclusive nuevo, pues ya habrá oÃdo decir por ahà que tan pronto el carrito recién comprado abandona el concesionario se deprecia en un porcentaje importante, como del 10 ó 20%.
Un poco distinto acontece con los autos clasicos que valen más por lo que representan en materia de historia del automovilismo que por razones de tecnologÃa de última generación, es claro. Los clásicos que se aprecian en las fotos de autos nos hablan de los mejores años del siglo XX, y de cómo cada uno de esos modelos incursionó a su debido tiempo, rodando sobre las calles del pasado glorioso de nuestros padres y abuelos, quienes los condujeron con orgullo sobre las rutas de las ciudades de mediados de siglo, o sobre las avenidas funky de los años 70. Los autos deportivos, por su lado, representan otro cliché que da gusto observar, y ¿quién no quisiera tener un deportivo que cruce veloz las autopistas, llevándonos por el viento como pájaro en vuelo raso?
Comprar un automóvil es para muchas personas la culminación de sus deseos, el mayor de los logros consumados; y para esas personas es importante saber de costos. Los precios de autos usados pueden llegar a sorprender gratamente, aunque también la mecánica que encierra el capó. De ahà que quizás sea buen consejo que podrÃa guiar al interesado en la compra de un coche, nuevo o usado, el que es conveniente hacer revisar la mecánica por un perito; si es nuevo el vehÃculo, probablemente no valga la pena, pues a buen seguro que la máquina estará en buenas condiciones. Pero si es de segunda, usted no puede darse el lujo de no hacer revisar el motor y los componentes por una persona experta en mecánica automotriz. Puede que se vea muy hermosa por fuera la nave, mas “ojos vemos, corazones no sabemos…â€?, como reza el dicho.