Los bienes que no permiten ser movilizados debido a que si lo son, puede ocasionarse sobre ellos algún maltrato, deterioro o daño total; inclúyase en esta categoría casas, apartamentos, fincas, es decir, objetos fijos a un terreno, se denominan bienes inmuebles o, los que carecen de movilidad.
Debido a que la posesion de bienes inmuebles o muebles ha sido bien delimitada por el derecho civil y el fiscal, la ley proclama varios derechos y obligaciones para el posesor de estos. Así, si alguien tiene propiedades debe diligenciar los procesos necesarios para obtener registros de esos bienes inmuebles, ya que, documentados los datos tales como dueño de la propiedad, la posesión pasa a estar asegurada bajo el derecho civil. Asimismo, el impuesto sobre bienes inmuebles es una obligación que adquiere la persona que lo posea, gravámenes ejercidos por medio del derecho fiscal. Algunos impuestos que pueden recaudarse sobre los bienes inmuebles son: impuesto sobre el patrimonio, sobre la renta, de catastro. No todos aplican obligatoriamente para los bienes inmuebles, sino que dependen de las características que se hayan inscrito en el registro de estos y de otro tipo de particularidades. También hay impuestos que se aplican al proceso de traspaso de bienes inmuebles, proceso que consiste en la transmisión de uno o varios de estos bienes a una persona natural o jurídica mediante la acción legal correspondiente y mediante la realización de un contrato.
Los bienes como casas, lotes, edificios, apartamentos suelen encarecerse o abaratarse dependiendo de las coyunturas económicas que rigen un país. Una buena estrategia para conseguir ofertas o precios bajos en este tipo de propiedades, son los remates de bienes inmuebles embargados, decomisados, propiedades que han sido confiscadas a sus dueños por alguna razón jurídica. Averiguar en los organismos del Gobierno, que se encargan de la negociación de estos bienes, las subastas de bienes inmuebles que se llevarán a cabo, es el primer paso para acceder a las ofertas más inesperadas.