Dentro de la gama de zapatos, sin duda no puedes olvidar tus botas. Ambos, zapatos y botas deben tener un espacio reservado en tu placard. Éstas, a pesar de ser pensadas para climas y momentos extremos, suelen ser artículos que van bien con todo y en toda ocasión. La moda tanto femenina como masculina reconoce la importancia de éstos.
Aunque no siempre fue así. Curiosamente, las botas pasan a ser un artículo tanto para hombres como para mujeres, tan sólo en el siglo XIX. Demasiado tarde si se tiene en cuenta que hace más de 15000 años antes de cristo, éste artículo de vestir ya tenía existencia; ya que en algún momento, las botas hacen parte de distinciones de género. Las botas, quién lo creyera, era un elemento altamente distintivo.
Por fortuna las botas de mujer se proliferan bajo el reinado de Victoria, éstas se estilizan y se convierten a su vez en botas para mujer. Este calzado se estiliza, sin embargo siguen siento del mismo material: botas de cuero, como lo son las típicas botas timberland o las botas militares.
Para la primera mitad del siglo XX, toman fuerza e ingresan al mundo de la moda. De todas formas aunque actualmente hagan parte indispensable del calzado femenino y masculino, sin distinción alguna, cuando solemos pensar en una mujer con botas, generalmente una imagen ruda es el resultado. Pero ya sabemos que la diferencia no está en el artículo mismo, sino en su historia, razón por demás por la cual no deberían faltar.