Las mujeres siempre tendremos el mismo problema. No importa cuanto pesemos, cuántas veces nos digan que estamos espléndidas y cuántos jeans no entren.
Siempre, pero siempre, vamos a pensar que tenemos kilos de más. ¿Y a qué lleva esto? A pensar constantemente en dietas en el consumo de calorías.
Pero, ¿que son las calorías? Pues no son más que la energía que consume nuestro cuerpo durante el día.
Sin embargo, las empresas de alimentos han aprovechado esta obsesión por el peso que tienen las mujeres es que han elaborado un sistema para que cada envase contenga la cantidad de calorías de los alimentos.
Además, para quienes quieren profundizar más en el mundo energético, las páginas de salud y de actividad física ofrecen tablas de calorías, donde poder calcular la cantidad de alimentos según las calorías que tienen y que queremos consumir.
Si bien no es sano pensar todo el tiempo en el consumo de la comida, cuántas calorías por alimento se consume y ese tipo de cuentas, tampoco lo es comer en exceso y no realizar ejercicio.
Los extremos son malos; como en todo. No es malo pensar la comida en base a una tabla de calorías, pero siempre y cuando sea equilibrada, con todos los alimentos necesarios para tener un cuerpo sano, cargado de energía para realizar la vida cotidiana.
Pero tampoco es sano comer por ansiedad, por aburrimiento o por pura satisfacción.
Lo que es dañino para el cuerpo humano es calcular las calorías para adelgazar constantemente, manteniendo al cuerpo y a la mente en un esclavo de la comida.