calvicie y alopecia son los mismo, la ausencia o pérdida de cabello en la cabeza o cualquier otra parte del cuerpo; se da en mayor medida entre los hombres, pero también muchas mujeres sufren este mal; entre más temprano en la vida aparezca más severa va a ser y no se conoce una
causa de la calvicie, sólo se asocia con ciertas características como el envejecimiento, la herencia genética, los cambios hormonales, el estrés y causas obvias como quemaduras, traumatismos o tratamientos médicos que hagan perder el pelo.
Existen diferentes tipos de clavicie:
- calvicie femenina: rara vez provoca la pérdida total del cabello y es menos común que en los hombres. Por lo general se pierde pelo en la frente, las sienes y la coronilla.
- calvicie masculina: suele ser una condición hereditaria; puede ser localizada en algún área específica de la cabeza o una pérdida total de pelo que se cae paulatinamente. Si la pérdida de pelo inicia en la adolescencia se le llama calvicie prematura.
- Alopecia areata: es la pérdida repentina del cabello de una zona de la cabeza, pero al cabo de los mese vuelve a crecer; las causas son desconocidas y si se pierde el pelo de todo el cuerpo es posible que no vuelva a crecer.
- alopecia tóxica: puede presentarse después de un episodio de fiebre crónica o alguna enfermedad grave; suele ser generada por la ingesta de medicamentos compuestos con talio, retinoides y altas dosis de vitamina A. También pertenece a este tipo la calvicie producida por algunos tratamientos contra el cáncer.
- Alopecia cicatrizal: en las zonas donde hay una cicatriz por lo general deja de crecer el pelo; algunas enfermedades como lupus, infecciones de la piel, tuberculosis o cáncer de piel también pueden producir esta alopecia.
Para frenar la calvicie hay que consultar un dermatólogo que ubique el tipo de calvicie y un proponga un tratamiento médico, aunque en la mayoría de los casos no tiene cura. Por lo general se trata con medicamentos para estimular el crecimiento del cabello, corticosteroides (para la alopesia areata) y hasta cirugía de implante.
Para las personas que están pensando en realizarse esta cirugía hay que tener en cuenta que es bastante dolorosa la recuperación y que requiere cuidados muy especiales por el resto de la vida; están los implantes en los que el cirujano retira cabellos de otras partes de la cabeza y los inserta en las zonas menos pobladas, la expansión tisular que es un dispositivo que se coloca bajo el cuero cabelludo y genera el nacimiento de nuevos cabellos, la cirugía con colgajo, donde se implanta un trozo de piel con pelo, para que reemplace la zona calva y la reducción de cuero cabelludo, donde se retira la zona de cuero cabelludo sin pelo y se estira la zona con pelo para que cubra toda la cabeza.
Los tratamientos y las cirugías pueden ser largos, costosos y dolorosos, hay que pensar muy bien antes de realizar uno de estos procedimientos; se debe tener en cuenta si se está en condiciones de afrontarlo o simplemente resignarse y asumir con mucha personalidad la condición de ser un calvito feliz.