Recientemente cayó en mis manos un libro llamado ‘Nuevo catecismo para indios remisos’, escrito por uno de los pensadores contemporáneos más influyentes de México, Carlos Monsiváis.
El libro es una delirante obra llena de ingenio y espíritu fabulesco. Es una reunión de breves relatos, fábulas, cuentos en donde se ponen en juego elementos de la colonia, la evangelización a una religión foránea, el exterminio de las costumbres indígenas, el encuentro y el atropello de culturas. Monsiváis lo hace mediante recursos como la hagiografía, la fábula y el relato de milagros.
Monsiváis logra poner en juego elementos de ese México de la colonia, con elementos contemporáneos que bien podrían representar la cultura de masas mexicana. Y todo ello lo hace con una gracia y un humor satírico que deja un sabor agridulce en el aliento.
Monsiváis comenzó a escribir los relatos que componen este libro como textos acompañantes de una exposición del artista mexicano Francisco Toledo, que tenía como tema la recomposición de unos grabados de siglo XVII encontrados por este artista, por medio de la yuxtaposición de imágenes de la cultura Juchiteca. Monsiváis comenzó con nueve textos, hasta que el ímpetu llevó a que fueran ahora cincuenta y uno, compendiados en este interesante libro.
Algunas de las láminas de Francisco Toledo que inspiraron este Nuevo Catecismo se encuentran en el interior del libro. Al observarlas, puede uno quedarse absorto en la búsqueda de significados del panorama de simbolismos que nos proporciona Toledo, un artista mexicano bastante interesante a explorar y a pensar, al igual que Monsiváis.