Un profesor de secundaria encargó a sus alumnos un resumen del libro de la casa de bernarda alba. Su intención era despertar en ellos el hábito de la lectura. Era, sin duda, una intención noble y podría ser muy benéfica para aquellos que comenzaran a agarrarle gusto a los libros. El día en el que los alumnos entregaron la tarea, el profesor revisaba los resúmenes decepcionado. Nadie había leído el libro, lo podía notar claramente. Al día siguiente les encargo un resumen del libro la casa pintada. Tenía esperanzas de que con insistencia en ese tipo de trabajos los alumnos recapacitaran sobre la importancia de leer y, tarde o temprano, se vieran beneficiados por este magnifico hábito.
Cuando revisaba esta tarea se sorprendió al ver un resumen del libro casa de muñecas. Otro mas hizo un resumen sobre el libro la casa del saber. Los cual eran resúmenes inventados tan irresponsablemente que habían llegado al punto de confundir el nombre del libro. El profesor se estaba desesperando ante la insolencia de los alumnos. Al día siguiente, en clase, preguntó a uno de esos dos muchachos que le había parecido el libro. El muchacho dio una opinión improvisada y el profesor preguntó cual era el nombre del libro que había leído. El alumno murmuró dudando: -el libro la casa del… mmm, no recuerdo, denme un segundo, voy a checar en mis apuntes.- El profesor ya no sabia que pensar. El alumno no encontró nada en sus apuntes que lo salvara y dijo: - Se llamaba la casa del lago libro o algo así. El profesor le preguntó si había escuchado hablar del libro la casa de las oportunidades perdidas y desaprovechadas o de otro llamado en búsqueda del tiempo perdido. El alumno le dijo que no, que nunca había oído hablar de ellos.
Terminó la clase y el profesor se fue muy decepcionado. Ninguno de esos alumnos visitó por su propia cuenta una casa del libro, ese decir una biblioteca.