Una cerveza dorada y helada es una bebida bastante anhelada por muchas personas alrededor del mundo. La historia de la cerveza comienza en los lejanos pueblos egipcios, sumerios y elamitas, aproximadamente en el año 3500 a.C. En su más temprana edad, una jarra de cerveza constituía la misma preparación del pan, salvo que con más cantidad de agua. Hoy en día, la preparación de la cerveza se hace mayoritariamente a escala industrial, aunque muchos países tienen una fuerte tradición de producción de cerveza artesanal.
Ciudades como New York y Québec se pelean el título de mayores productores artesanales de cerveza. En la región francesa de Canadá, Québec, existe una fuerte tradición de fabricantes artesanales de esta deliciosa bebida. En la ciudad, se pueden encontrar más de 300 variedades de cerveza, que se dividen en distintas clases. Así, es posible encontrar ligeras como la cerveza Corona; de degustación, que consisten en líquidos realizados con procedimientos especiales en su fermentación o en el uso de un tipo especial de malta. También las populares cervezas aromatizadas tienen gran acogida entre los amantes de esta bebida en Québec, perfumadas con miel, vino o algunos tragos más fuertes como el coñac. Además, las cervezas con altos niveles de alcohol suelen ser altamente producidas de forma artesanal en Québec, pues además de brindar una experiencia gustativa agradable a quien la consume, con una sola ya parece suficiente.
La cerveza es una bebida preferida por muchos. Su frescura y su gusto pueden acompañar las más amenos momentos. Lo que es seguro es que si fabricas con esmero y responsabilidad varios litros de cerveza, tendrás tu casa llena de amigos en una fiesta inolvidable, pues es una bebida tan antigua como el pan, que ha acompañado a la humanidad con momentos refrescantes.