La chaqueta nació en el siglo XVIII como una prenda diseñada especialmente para protegerse del frío y el viento mientras se montaba a caballo, debido a esto lleva en la parte de atrás una abertura que era la que permitía que cayera a lado y lado; Napoleón la utilizó convirtiéndola en un elemento más sobrio, que formaba parte de su uniforme. En los años cincuenta los modistos la desarrollaron quitándole rigidez y dotándola de diseños, colores y texturas que antes no había tenido.
En el momento de comprar chaqueta se deben tener en cuenta ciertas características:
- El corte: Manga larga, manga corta, corta (a la altura de las caderas) o de tres cuartos (por las rodillas).
- El material: Poliéster, lana, piel, cuero, acrílico.
En los grandes almacenes de ropa de diseñador hay una sección de abrigos y chaquetas y los diseños y los materiales varían según la temporada del año; en invierno son muy usadas la chaqueta de piel y la de cuero y en otoño y primavera las de algodón y materiales más ligeros.
En cuanto a los estilos de diseño hay ciertas recomendaciones que se deben tener en cuenta, para llevar siempre esta prenda con elegancia: la chaqueta americana debe ajustar los hombros y caer justo debajo de los bolsillos del pantalón; la chaqueta cruzada se usa ajustando todos los botones y únicamente como un traje formal; la chaqueta recta se usa de manera más informal y siempre dejando de ajustar los botones inferiores. Cada persona tiene su estilo favorito, ese que encaja perfecto con su personalidad, de hecho reconocemos ciertos grupos sociales por el modo de utilizar ésta prenda, como por ejemplo los que usan chaqueta de moto y viajan en caravanas, los que usan la chaqueta de su equipo deportivo o los grupos estudiantiles tienen grabado en su chaqueta el nombre de su escuela y año de graduación.
Lo más importante al pensar en comprar una chaqueta es hacerlo basándose en el buen gusto y sin perder el estilo personal.