Es natural que la gente halle dificultades a la hora de diferenciar entre ciencia pura o aplicada, esa clase de precisiones no hacen parte del saber común. La actividad humana que define lo que es una ciencia pura es aquella que vuelca a los cientÃficos – independientemente de cuál sea su campo de investigación – a hacer ciencia y producir conocimiento por amor al saber, por saciar su curiosidad; y no se pone metas de “productividadâ€?.
Sencillamente observa y anota, comprueba y repasa hasta que dice: “Ahora lo sé: las manzanas son una forma de configuración material, de orden orgánico, compuestas por miles de millones de partÃculas atadas unas con otras, a través de enlaces quÃmicosâ€?. “Ahoraâ€? – dirÃa la definición de ciencia pura – “voy a tratar de saber qué son los enlaces quÃmicosâ€?.
La ciencia básica no se deja amarrar a metas empresariales (a diferencia de la ciencia aplicada, que trabaja orientada al servicio de la empresa).
La ciencia básica no se apresura, sólo observa e interpreta el universo (de qué están hechas las manzanas, pero también en qué consiste el átomo, qué es el Cosmos, qué el cuerpo humano, qué es la vida, la inteligencia, la sociedad, el lenguaje, el arte, la religión, la comunicación social y la cultura, la atmósfera, la música, las rocas o los volcanes, las matemáticas, la cibernética, la historia, en fin…) mediante hipótesis que, en términos generales, se prueban o falsean en la comparación de la teorÃa reinante o paradigma - lo que los cientÃficos u observadores detectan - con los acontecimientos que pasan a diario.
Usualmente no se obtiene ningún resultado inmediatamente aplicable a la industria (al servicio de la cual se orienta la ciencia aplicada) o de beneficio siquiera predecible para la sociedad proveniente de los campos de la ciencia pura a corto plazo; pero es la ciencia pura o básica, mucho más que la ciencia aplicada, la que rinde frutos de incuestionable valor, y de un significado tal, que casi podemos asegurar que los adelantos más importantes de nuestra civilización provienen de los descubrimientos realizados a través de la investigación en ciencia básica.
No es del todo correcto postular un concepto de ciencia pura, como insinuando algo impuro en la ciencia. La ciencia es una, el conocimiento es uno; se prefiere decir ciencia básica o ciencia aplicada.