La investigación aplicada al desarrollo de conocimientos nuevos y nuevas herramientas tecnológicas de precisión, favorece a diversas disciplinas del saber humano, y produce progresos indiscutibles en determinadas áreas, aunque tales áreas no hayan estado inicialmente previstas por la iniciativa de la investigación como potencialmente beneficiarias.
Para el caso, la ciencia médica ilustra un ejemplo claro de cómo dicho saber se ha nutrido indescriptiblemente del desarrollo proveniente de otras áreas del conocimiento y la ciencia. Casi toda sala de cirugias del mundo está estrechamente ligada a la aplicación de la tecnologÃa en su cotidianeidad. De hecho, es muy raro el tipo de cirugias que no suponga la participación de las tecnologÃas y del nuevo conocimiento proveniente de otras áreas de la investigación cientÃfica que encuentra aplicación muy útil en la medicina.
Retomemos el asunto de los avances en intervenciones quirúrgicas mencionando las innovaciones en la tecnologÃa aplicada a los avances en “Light Amplification by Stimulated Emission of Radiationâ€?, expresión técnica inglesa que da nacimiento al acrónimo “láserâ€? en todos los idiomas.
Las cirugias con laser (¡perdón por lo de las tildes!) han alcanzado un nivel de sofisticación y de refinamiento tales, que por fines de precisión, es una herramienta seleccionada con casi unÃvoca preferencia por los cirujanos alrededor del mundo. De hecho las cirugias de ojos – contrario a lo que el sentido común podrÃa estimar – se realizan dirigiendo el finÃsimo chorro de luz sobre el sector del globo ocular que se desee cortar, con el que se escinden los tejidos delicadamente y con precisión; algo únicamente logrado merced a las nuevas herramientas tecnológicas, hoy al alcance de casi todas las clÃnicas que ofrecen cirugias oftalmologicas y que, en términos generales, garantizan resultados de la más alta calidad en una práctica médica que cada vez es más frecuente y conocida.