La educación es la herramienta básica a la que todos los seres humanos deberíamos tener derecho a acceder.
Los colegios privados son materia corriente en toda Latinoamérica y muchos padres se vuelcan a ellos por el nivel educativo que ofrecen ya sea desde los contenidos, como así también los profesores.
Sin embargo poder enviar a un chico a este tipo de colegios no es tarea simple y de libre acceso, ya que sus cuotas no suelen ser económicas.
También se encuentra el supuesto popular que estos colegios otorgan mayores oportunidades a futuro, en lo que respecta a su enseñanza para el chico.
Diferentes tendencias poseen como el colegio de bachilleres, el técnico ó el simple título secundario.
En los últimos años también han proliferado los colegios bilingues que exigen en gran manera a los chicos, aunque saber idiomas es una herramienta fundamental hoy en día.
Uno de los grandes cuestionamientos es que costo pagan los niños de una exigencia tan extrema.
Este último punto va de la mano con que los contenidos que son utilizados generan una competencia ya desde los primeros grados entre los mismos compañeros.
Es decir, estos colegios preparan a los niños para el día de mañana lleguen a ser profesionales como abogados, médicos, economistas.
Esta competencia no es explicita hacia los alumnos, pero los adultos saben cual es el juego y creen que es la mejor inversión para el futuro de sus críos.
Y en el medio están los chicos que suelen llamarse a silencio y seguir los mandatos familiares, por más que ni tempo de jugar les quede libre.