Mi propuesta es simple y concreta: comencemos a hablar mal de las páginas para colorear.
¡Si! Que todo el mundo piense que los dibujos para colorear de disney tienen mensajes subliminales, que les mete en la cabeza a los niños que consuman drogas y alcohol a muy temprana edad.
O peor, que mientras están frente a la pantalla con imagenes para colorear, en estos sitios les llenan la cabeza con colores que les cambian la personalidad, y que, cuando sean mayores, terminarán odiando tanto a sus padres que los matarán a sangre fría.
Ya basta de que los niños crezcan pegados a una pantalla de ordenador. ¡Ya teníamos suficiente con la televisión!
Volvamos a la época de nuestra infancia donde un dibujo para colorear esta impreso en una hoja de papel que podíamos tocar, girar, dar vueltas, doblar y manchar con la leche que nos preparaba mamá.
¡Ahora encima ni eso se puede! Porque si la leche mancha la notebook de mamá... no es lo mismo que el papel
Que los niños vuelvan a hacer a mano dibujos navideños para colorear que luego estarán frente al árbol y que retorne la calidez de lo hecho a mano a las familias.
¿No les parece que estamos viendo el inicio de una generación que sólo sabrá comunicarse en el chat? ¿Podrían ensuciarse las rodillas sin pensar que los gérmenes han entrado a su dermis?
¿Por qué los niños no son niños otra vez?
Comencemos ya mismo la campaña contra la informatización de la niñez y por la vuelta al mundo real.