La construccion de casas prefabricadas es una manera ingeniosa de economizar tiempo. Quien haya visto fotos de casas en construccion sabrá al rompe que la labor es ardua y que en las imágenes se reconoce un instante de un proceso que, en algunas ocasiones, puede tardar meses, tal vez hasta años. Piénsese solamente en todo lo que tarda y en qué tanto demanda la construccion de casas de adobe, por ejemplo. Hay que fabricar los adobes; eso supone conseguir el lodo adecuado, los otros componentes de la mezcla, la paja que se le incorpora.
Ahora imagine el número de horas que se invierten en la construcción de casas de madera; en los serruchos y la viruta lloviendo. Todo constructor de casas reconoce en las prefabricadas un tipo de estructura que sin lugar a dudas economiza el tiempo invertido en su construcción, y que, en la gran mayoría de los casos, dependiendo del diseño, su precio aumenta o disminuye. Esto que lee el lector no proviene de la mente de un experto, sino de la de un buen observador; fíjese usted: una vez hace tiempo vi cómo una grúa depositaba delicadamente un techo prefabricado sobre la estructura destinada a acogerle y a conformar con él la forma de la casa. Habían hecho cientas de ellas, una tras otra. Las casas, prefabricadas todas, tenían un diseño muy bello y modesto, y las hileras serpenteaban sobre las colinas. Lo primero que se me vino a la cabeza fue que, si no se tratase de casas prefabricadas, tal vez ese sector hubiera tardado mucho en construirse; eran casas de interés social.
Lo que no quiere decir que no existan en el mercado casas prefabricadas sofisticadas, modernas y lujosas, que esperan moradores ambiciosos, con ganas de instalarlas en la tierra de sus fantasías.