Para quienes venimos de países pobres, escuchar decir que en algunos países europeos la gente puede vivir bien de su subsidio por desempleo parece apenas creíble. ¿Subsidio de desempleo? ¿El Estado me subsidia cuando caigo en esa desconsolante situación? Posteriormente constaté con mi observación que en naciones como la alemana, en el corazón de Europa, las prestaciones por desempleo provenían del dinero que los contribuyentes depositan en el erario público en forma de impuestos – que son altos, pero cuya justificación salta a la vista en forma de inversión social e infraestructura urbana -, y que así como los impuestos representaban una porción ostensible del salario de los alemanes, ese monto recaudado por el Estado se distribuía eficientemente con el ánimo de subvencionar determinadas eventualidades; una de ellas, el desempleo en la senectud, por ejemplo. Los ancianos en Alemania no padecen los vejámenes que deben afrontar a diario los abuelitos suramericanos; pues el subsidio por desempleo es generoso con ellos. El pueblo alemán trabaja para concederse el privilegio de una vejez libre de padecimientos pecuniarios; y el Estado regula esa disposición con firme claridad. En Colombia, por lo que sé, cualquier persona mayor que exija a las instituciones un seguro de desempleo será visto con ojo sorprendido por el funcionario encargado de recibir la solicitud; pues según lo establecido al momento de la asignación del subsidio, tendrán prioridad los padres cabeza de familia con hijos menores de 18 años; y el padre beneficiado recibe sólo 498.500 pesos (más o menos $237 US) para utilizarlos en bonos alimenticios, en programas de educación o para afiliarse al servicio de salud; eso es todo, y no hay claridad sobre si es mensual o sobre si se recibe una sola vez. La miseria es más desoladora en la expresión de los ancianos abandonados, que merecerían más que nadie una prestacion por desempleo. Sobre la disposición colombiana acerca del subsidio de desempleo, también se estipuló que el 5 % de esos recursos sean invertidos en ayuda para artistas, escritores y deportistas. ¡Artistas, escritores y deportistas! Se me hiela la sangre del pavor…