Para sobresalir en este mundo tecnológico hay dos posibilidades: o ser brillante a nivel técnico o serlo en otro ámbito, pero lo cierto es que ya no es tan fácil ser parte del grupo de los bailarines destacados junto a Julio Bocca y Maximiliano Guerra.
Sin embargo en los últimos años podrÃamos decir que se han diferenciado ciertas personas, que de la misma manera que ascendieron al estrellato también pasaron al anonimato, como por ejemplo actores de Hollywood y cantantes pop que fueron éxitos de taquilla y ventas por sólo una temporada para luego pasar al olvido.
La televisión fue la mayor propulsora de este tipo de celebridades, y asà adoró a ciertos psicologos que fueron destacados por algunos dÃas para luego defenestrarlos completamente: como el éxito norteamericano Dr. Phil, que de super estrella de la radio pasó a brillar durante algún tiempo en la tele para luego convertirse en un talk show más.
Lo curioso es que aunque en la literatura los best sellers marcan la gloria o el fracaso de una semana para la otra, los destacados escritores y ensayistas se mantienen “en el podioâ€?, como lo estuvo durante años el mexicano Octavio Paz y se mantiene Marcos Aguinis en Argentina. Seguramente se debe a que esta exclusiva casta de escritores que producÃan realmente contenidos destacados, es mucho más difÃcil de encontrar que productores de novelas de Hollywood.
Lo mismo sucede para quienes deciden proseguir su vida en la universidad, un ámbito donde es difÃcil que la popularidad la marque algún escándalo, ya que allà los profesores destacados por la trayectoria que llevan y no por la cantidad de veces que salgan en las revistas del corazón.
Pero la televisión sigue marcando quién o qué merece ser destacado y qué no. Entonces es nuestra responsabilidad analizar quién es digno de admirar y por qué, porque no todo lo que brilla es oro.