La vida es un transcurso en el tiempo y espacio, percibido y sobrellevado individualmente. En su devenir, la vida siempre lleva a tomar decisiones; por ello el resultado de su desenlace va unido irremediablemente a lo que cada persona determine es mejor en su vida. ¿Pero cómo saber qué es lo más conveniente? Eso es un aspecto que a cada uno le toca descubrir por medio de la reflexión y de la prudencia, es decir de la utilización de la experiencia adquirida para afrontar el presente.
Pareciera más sencillo encontrar lo conveniente o inconveniente en los objetos que rodean la vida diaria por estos días, o en elementos del entorno. Por ejemplo, ensayar encontrar las ventajas y las desventajas de la energia solar para la movilización de un auto debería resultar más sencillo que definir estos mismos aspectos frente al evento del matrimonio. Por otro lado, las desventajas de las computadoras de mesa frente a las portátiles son cada vez más claras: la segunda concede movilidad y ocupa poco espacio, frente a la primera que podría ser más ventajosa para los deberes escolares de los niños en casa o en el colegio. Un padre de familia podría también fácilmente determinar las desventajas de los videojuegos en el desarrollo académico de sus hijos. Así, posiblemente el señor diría que una de ellas es que su pequeño pasa mucho tiempo frente a una consola de juegos que frente a sus libros escolares. En otro caso, un conservador consumado podría asegurar que las desventajas de la descentralizacion son mayores que las de la centralización porque considere que la primera es una forma de organización que evade un organismo de control central y, por ende, puede ser escenario de múltiples desfalcos al Estado, por ejemplo. Y otro que piense que las desventajas de la regionalizacion no sobrepasan a las que se obtienen por medio de un país centralizado.
Ventaja o desventaja, según la orilla desde donde se mire…Es una cuestión subjetiva.