La discapacidad no puede ni debe ser una condición que discrimine a las personas que tienen ciertos grados de discapacidad en campos como el laboral o académico. Es muy común escuchar noticias en la televisión sobre los frecuentes abusos y violación de los derechos de las personas con discapacidad, éste es un fenómeno que se presenta en muchas partes alrededor del mundo a través de varias situaciones.
La planeación urbana de las ciudades ha venido a contemplar sólo desde hace algunos años, estructuras y mecanismos pensados para personas que utilizan silla de ruedas, ciegos o sordomudos, que permitan a estas personas relacionarse de manera diferente con su entorno, sin problemas y convivir en un espacio que los incluya. Algunos elementos que han permitido esto son los semáforos sonoros instalados en algunas calles, las rampas para bajar o subir pisos y las traducciones o transcripciones escritas en la televisión, hechas especialmente para las personas que carecen del sentido auditivo.
La negación de cupos en escuelas, el desplazamiento y rechazo por parte de ciertas personas hacia otras con graves problemas de discapacidad como el retrazo mental o el autismo, son sucesos que ya no se presentan con tanta frecuencia pero que todavía existen.
Por otra parte, en algunos países se ha avanzado en la búsqueda de la igualdad y se han logrado cosas importantes. La creación de un centro de discapacidad para atender pacientes con problemas físicos, es entre otros un fenómeno creciente en ciudades y regiones que han detectado los problemas que afrontan las personas discapacitadas al carecer de muchas herramientas para convivir con los demás y no poder relacionarse fácilmente con el ambiente.
Existen escuelas que teniendo en cuenta la discapacidad motriz que presentan algunos niños, han desarrollado sistemas metodológicos de enseñanza especiales y han logrado que tanto niños con todas las facultades motrices como los que carecen de ellas o que presentan en algunos casos tipos de discapacidad psiquica, puedan contar con una misma enseñanza; tomando la convivencia entre niños y niñas discapacitados o no, como la forma más adecuada para avanzar en la formación académica de los pequeños.