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Filme Los discmans son el resultado de la evolución lógica (¡y tecnológica!) del walkman, que Sony inventara hace más de una década para ofrecerle al hombre la oportunidad de caminar con la música, de montarla al metro, de tenerla en casa a alto volumen sin aturdir a los demás; solamente – y hay que reparar en ello de verdad – exponiendo al riesgo de sordera a quien lleve los audÃfonos, clave de la innovación aquella y caracterÃstico rasgo tipológico que comparte el disman o diskman con sus antecesores, los queridos lectores de cintas magnéticas, los walkmans, que tanto disfrutamos en mi generación.
De los años 80 es bien conocida la imagen cool del alegre adolescente que camina danzando al ritmo del break-dance, mientras lleva sobre uno de sus hombros una potente grabadora, un aparato que, en algunos casos y según las pelÃculas de aquel entonces, podÃa medir tanto como él. ¿Vio usted la pelÃcula “The return of the living deadâ€?? Pues en ella, en las cautivantes escenas del inicio, un punk desafiante porta sobre sus espaldas el pesado aparato, que despide potentes acordes de rock.
Si esa pelÃcula se hubiera concebido hoy, hubiera sido más probable que tal punk, en lugar de grabadora, tuviese un discman con mp3 y radio, y tales escenas, por ende, habrÃan sin duda sido suprimidas. No obstante, y por fortuna, tal pelÃcula se rodó cuando la historia todavÃa desconocÃa la innovación del walkman, y ni qué decir de la del discman, hacia los finales del siglo anterior.
Pero se debe aceptar tal electrodoméstico y reconocer en el audio discman un sucesor digno del vetusto walkman; la tecnologÃa de punta ha premiado a los herederos de esa tecnologÃa de música ambulante – los, discmans, diskmans, dismans o dixmans – con la nitidez y pureza audiofónicas del siglo XXI. Nunca antes el sonido habÃa conseguido semejante nivel de perfección… Es más, ¡compro discman usado! ¿Alguien tiene uno a la venta?
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