Antes de comenzar a construir una edificación, es fundamental realizar una evaluación sobre el terreno a utilizar. A grandes rasgos, la estabilización de suelo consiste en llevar a cabo la inspección y la preparación de la base que va a soportar a la construcción.
Existen diferentes metodos de estabilizacion de suelos. La función de uno u otro depende tanto de las propiedades y componentes del territorio, como del tipo de construcción que se va a llevar sobre éste. Por ejemplo, si es un pavimento lo que se va a cimentar, debe ponerse especial atención en el índice plástico que contenga la arcilla, puesto que, entre más alto éste sea, más rápidamente la arcilla cederá, sea expandiéndose o contrayéndose. En el caso hipotético en que no se practique una estabilidad de un suelo c con alto índice plástico, lo más seguro es que la arcilla no podrá soportar cargas pesadas, causando que el pavimento colapse prontamente.
Para el caso específico de la estabilizacion de suelos arcillosos hay un método bastante utilizado al respecto. Ingenieros civiles recomiendan el uso de la cal hidratada para equilibrar el comportamiento de la arcilla. Sin embargo, la maquinaria y la rigurosidad para llevar a cabo este proceso debe ser idónea, puesto que puede producir perjuicios en los trabajadores y en el suelo.
De la estabilidad de los suelos depende en gran parte el éxito de una edificación. La ingeniería civil pone sus conocimientos al servicio de las condiciones adecuadas para que la obra humana permanezca erigida de frente al desarrollo.