Lo más motivante de ir al correo a poner un envÃo para nuestro pariente lejano, además de la emoción de la comunicación con éste, es mirar los sellos y estampillas expuestos mientras se espera el turno o, si no hay ninguno a la vista, aguardar con ansiedad el momento de adquirir uno para explorar su ilustración.
Estas pequeñas ilustraciones siempre se componen de diversos temas; muchos son los tipos de estampillas. Algunas, que seguramente todos habremos visto, retratan con realismo la fauna propia de un paÃs; por ejemplo, la bella coleccion de estampillas sobre mariposas colombianas, que configuran todas ellas juntas, un colorido compilado de este mágico insecto. Otras dibujan sucesos o personajes de la vida nacional de determinado paÃs. Un buen ejemplo, entre muchos, es la serie de estampillas de Argentina representando el mapa de Sudamérica. La primera de la serie, que salió a circulación en 1936, expone un mapa sudamericano con todos sus lÃmites marcados, en donde la amplitud de la frontera Argentina-Chile en la zona austral continental, parece favorecer a Argentina y, más arriba, Ecuador aparece con una extensión mayor sobre el territorio amazónico correspondiente a Perú. Las Islas Malvinas aparecen coloreadas del mismo color del mapa argentino; los británicos también se suman a la molestia. La segunda estampilla de esta serie, entrará, un año después, a reemplazar la primera, pues tendrá como objeto corregir las fallas anteriores. Se dibuja un mapa sin fronteras; sólo conservando a la Argentina en el mismo tono que las Malvinas. La tercera, emitida en 1951, reclamará con sus trazos una parte de Antártida, que también es coloreada como Argentina.
Las estampillas de correo además de ser estéticamente llamativas, brindan un panorama de las polÃticas externas e internas de las naciones; o bien, de los rasgos suyos más caracterÃsticos. Si alguna vez tiene usted la oportunidad de observarlas ordenamente, con la ayuda de datos históricos, estará usted ante la posibilidad de hacer una pequeña lectura de las ideas que han marcado la historia de nuestros paÃses, bellamente representada en los delicados trazos de las estampillas.