En mi larga y penosa búsqueda de trabajo acá en Buenos Aires he postulado mis servicios hasta para auxiliar de farmacia; nada. “¿Y, che, tenés experiencia en farmacia vos?â€? – No, no la tengo; de haber sabido que necesitaba cursos de farmacia para mi aventura en el Sur del continente los habrÃa tomado con gusto en mi patria. Pues ingenuamente creà que para ser auxiliar de alguien en veterinaria no se precisaba más que buena voluntad. Pero ahora me es claro que para ese entonces no tenÃa ni la menor idea de lo que era una farmacia veterinaria.
Después del rechazo regresé a casa caminando, pensando en que de veras no me habÃa figurado antes todo el conocimiento que requerÃa el puesto al que yo, de necio, aspiraba.
Y ese pensamiento desencadenó otros, como suele pasar, hasta que me hallé meditando sobre la importancia de que uno desde casa pudiese acceder al stock de medicamentos de, por ejemplo, esa misma farmacia veterinaria de donde yo venÃa; como a través de una especie de farmacia online. Figúrese usted que se enferma su perro o el gato, hay que traer medicamentos pronto, usted está sola en casa, o solo. En la Web ya se encuentran varias opciones para escoger la mejor entre las farmacias online.
Pensaba en lo bien que estarÃa no tener que hacer ese camino que marchaba yo entonces; largas calles asoladas por la lluvia y el frÃo inclementes. Las farmacias online son una alternativa que no cobra su verdadera importancia hasta que uno tiene la franca necesidad de una, ahora, en esta era de las comodidades, si el perro enferma, ¿vamos a caminar 9 cuadras en la noche, con este frÃo, si podemos hacer la orden a través de la Internet?