Hay quienes les gusta renovarse constantemente y lo hacen a través de muchas formas.
Hay quienes se cambian el corte de cabello, el look, el auto, la pintura de la casa, y otros, mucho más humildes y tranquilos lo hacen a través de las imágenes de fondo de pantalla.
Yo confieso ser una de esas personas. Una vez a la semana buceo por la red buscando un fondo de pantalla gratis que pueda adornar mi pantalla por algunos días. Y no puedo entender a esos que usan el mismo toda la vida, ¡y ni siquiera lo eligieron ellos mismos!
Así también los busco temáticos y en diciembre seguramente pondré un fondo de pantalla navideño, o para mi cumpleaños un pastel.
Pero también suelo colocar fondos de grupos musicales, de programas de tv y otros más, que me divierten en el momento.
Incluso he llegado a colocar uno de esos fondo de pantalla animado tan raros que encuentro en Internet (los cuales me aburren al tercer día).
Para mi computadora ya es normal cambiar de fondo. No creo que le moleste. Además tengo una completa colección de fotos de mis seres más queridos que también saben adornar mi pantalla.
A pesar de probar tantas cosas, algunas veces vuelvo a lo clásico, y saco de la computadora alguna foto de las que vienen predeterminadas o busco algún cuadro de Picasso o Dalí.
Algunas páginas ofrecen de todo tipo, como www.mundodescargas.com, www.fonditos.com o www.PopularScreensavers.com.
Debo reconocerlo. Soy una fanática. ¿Pero teniendo tantas opciones, por qué no aprovecharlas? ¿No es peor el que nunca, pero nunca lo cambió?