A pesar de que en Latinoamérica han llegado muchas series de dibujos animados lo han hecho a través de Estados Unidos. Y ellos fueron los que realizaron la selección para que recibiéramos aquellos que aprobaban.
Durante siglos los latinos estuvimos lejos de los orientales, y cuando en la década de los noventa se abrió ese mundo nuevo para el mundo, la televisión se hizo eco de esta apertura.
Poco a poco, los dibujos japoneses comenzaron a aparecer en las programaciones y pudimos disfrutar de Robotech (aunque en su versión yankie), Mazinger Z y Meteóro. Todas caricaturas de origen oriental.
Estos dibujos extravagantes, con grandes ojos y en combate permanente nos acercaron un poco más a lo que se denomina hoy como manga, es decir, la historieta japonesa, pero en realidad es un estilo que abarca las pelÃculas, dibujos e historias en viñetas de ese origen.
Gracias a la apertura comercial de oriente hacia occidente hoy podemos disfrutar de nuevas propuestas a nivel de historietas e historias.
E Internet termina de completar esta apertura, gracias a su conectividad mundial y el intercambio de archivos, que ha creado esta especie de “meta-cultura� donde esa accesible todo tipo de información.
Y todo esto le permite a nostálgicos como yo tener varios fondos de pantalla de manga de Lynn Minmei en mi computadora.
Ojalá esta meta-cultura continúe su expansión para que se creen nuevos nostálgicos que en 20 años desde Japón que en lugar de fondos de escritorio manga utilicen las historietas de Maitena.