Muchos se preguntan si las fotos y videos son importantes para tejer la historia. Bueno, esta pregunta es muy interesante. La historia es para muchos una ciencia; para otros es un arte, una técnica, una disciplina. Sin embargo, para aquellos para los que la historia es una ciencia, ésta debe de cumplir con el rigor del método científico. Para lograrlo debe de cumplir con el requisito de darle validez a sus fuentes de información.
Las fotos y vídeos entran directamente a la categoría de fuentes documentales de la historia, es decir, las fotos y video pueden ser una prueba de que un evento particular ha ocurrido en el tiempo; y gracias a estas pruebas se puede decir que ese evento es un evento histórico. Así pues, las camaras de foto y video se han convertido en instrumentos muy importantes en el tejido de la historia académica. Se puede observar como desde su invención los datos concretos y los textos relacionados han aumentado significativamente. Sin embargo, hoy en día, con los nuevos avances de foto y video digital, el rigor de estas fuentes documentales se ha puesto en contradicho dado a la fácil manipulación que se puede hacer de la información.
En cualquier fotografía se puede hacer un retoque por medio de un programa específico. Pueden incluso aparecer fotomontajes, y entonces, todo ese rollo de que la historia se puede hacer científicamente a partir de sus fuentes documentales pierde su validez. Este es un ejemplo más del relativismo en el que vive la humanidad hoy en día, en pleno siglo XXI.