Las parejas de hoy en día se las están viendo difíciles a la hora de tener que comprarle un regalo a sus hijos. En épocas navideñas, de cumpleaños, de reyes magos o en aguna de esas ocasiones en las que se regalan cosas, los niños suelen presionar a los padres y les piden uno de esos juegos gameboy, que son como pequeñas consolas de videojuegos que pueden ser usados en cualquier sitio ya que son, prácticamente, del tamaño de una mano.
Sin embargo, el problema para los padres no se queda aquí. Los niños, no obstante que ya tienen algún juego de video, siempre quieren lo último que ha salido o lo que está de moda: el nintendo gameboy, el gameboy color, el gameboy emulator, o juegos como el de pokemon gameboy, o el ya clásico zelda gameboy; incluso les piden a sus padres comprar gameboy advance. En fin, la lista sería casi interminable y los niños seguirán pidiendo nuevas cosas; no solamente consolas o juegos, sino casi cualquier tipo de dispositivo que se le pueda incrustar al aparato. Pero surge aquí una pregunta: ¿Es necesario que los padres satisfagan estas peticiones de sus hijos?
Bueno, la respuesta a esa pregunta sería muy larga y muy compleja. Pero a grandes rasgos se puede afirmar que todo depende de la situación particular de cada familia; de las posibilidades económicas y de la actitud que tenga el niño con respecto a estos juegos; cabe señalar que en muchas partes del mundo se está volviendo un problema muy serio el controlar la dependencia y el exceso al jugar con estas cosas. Habrá que tener cuidado.