Desde que la gaseosa cola más famosa del mundo se internacionalizó, diferentes tipos de gaseosas surgieron a la venta, algunas sólo a nivel local, otras a niveles internacionales.
Lo importante de esta diversificación del mercado, es decir, la posibilidad de contar con variaciones del producto y otras marcas, lo que para el consumidor comenzó a se una ventaja, ya que al tener muchas más opciones para comprar, podía seleccionar aquella que se adecuara más a sus necesidades.
La siguiente innovación que mejoró la oferta fueron la introducción de las latas de gaseosas, que permitía conservar el líquido de mejor manera, con un envase liviano y con cantidades menores.
Para algunos consumidores la marca de las gaseosas es muy importante, y generan un fanatismo tal que muchos amantes de la Coca no toleran la Pepsi, y viceversa. Para otros, la marca es lo de menos, y quien manda es el precio. Y existen otros que directamente buscan el sabor, y se inclinan por ningún logos de gaseosas sino por el sabor a frutas u otras variaciones.
En España, por ejemplo, gaseosas El Tigre, es una de las marcas que han ganado adeptos pero con una forma diferente. Esta bebida en realidad viene para preparar, lo cual marca que no todos los consumidores prefieren la bebida preparada. Si quieres ver cómo funiciona, la página es muy completa: www.eltigre.es.
Al margen de las diferencias en los gustos, precios, marcas, logos y demás factores que hacen a una gaseosa, es evidente que este producto tuvo una excelente aceptación del público en general, y es sin duda, el único producto que puede llamarse de consumo universal.