Usted ha puesto un anuncio de se busca jardinero en el periódico. Lo contacta a usted una agencia y suponga que le dan a escoger entre los servicios ofrecidos por tres jardineros diferentes, del jardinero A, que es calvo, del jardinero B, que usa una gorra y del jardinero C, que lleva un pantalón jean; cada uno respectivamente anuncia haber tomado curso de jardinero y garantiza dejar su jardín con una apariencia de cuento de hadas.
El jardinero letra A hace el mejor trabajo; pero usted comprueba que el jardinero de jean, el C, ha sido más pulcro en su manejo de los recursos (de las herramientas, del agua, de los abonos, etc.). El jardinero B hace buen trabajo, pero desconfía de las miradas entre él y su esposa. Duda entre el A y el C. ¿Qué saber sobre un buen jardinero?
El buen jardinero se enamora de sus herramientas; escoge una palita que prefiere usar sobre las demás. O conforma un harem de herramientas que sabe utilizar con habilidad.
Usualmente son mejores los jardineros entre mayores sean; es uno de esos trabajos que se sigue considerando de tradición artesanal y que, por ende, se perfecciona mediante la práctica hasta que la muerte impide continuar; de ahí que se valora también en mucho las enseñanzas que eventualmente imparten los jardineros mayores. Escuchar su experiencia hace bien a los jardines, y a los jóvenes herederos de ese oficio milenario. En la Internet se hallan paraísos de información acerca de cómo adentrarse las calmas aguas de la jardinería. Sólo me hace falta, por ahora, un jardín.