Por definición todos los juegos son divertidos y tanto los juegos de cartas como todo otro tipo de
juegos de mesa son juegos divertidos que han cautivado la atención de chicos y grandes, durante tiempos, y han dispersado las tenciones (o suscitado muchas otras) de los jugadores. Esa clase de juegos tradicionales no han desaparecido como práctica cultural, y la gente, según sus hábitos, juega más unos que otros; aunque es cierto que no todas las familias jueguen siempre en casa, también lo es que, por lo menos una vez, ha disfrutado en reunión de un juego como el Monopolio.
Los juegos de niños están experimentando la influencia de la velocidad en el desarrollo de las tecnologías contemporáneas; y ese factor afecta el panorama ideal de la reunión familiar, pues va a ser difícil sentar a la mesa a los chiquillos más atraídos por los juegos de video o por los juegos interactivos que por la baraja española o el Sabelotodo.
Pero el juego seguirá siendo un camino para descubrir lo que nos rodea, y jugar entre similares establece pautas con las que comprendemos, mediante vamos creciendo, las normas que rigen a la sociedad. Todos los mamíferos juegan en las edades tempranas, y la observación parece señalar que lo hacen con fines similares, que son los de establecer las jerarquías y las normas básicas con las que deben comportarse cada uno en su respectiva sociedad.
Que pasemos de jugar en casa, en conjunto, uno al lado del otro, riendo en compañía, a jugar desde la computadora, encerrado en un cuarto que está aislado del mundo es algo significativo. Si jugar en sociedad es tan importante, ¿qué cambios en nuestra sociedad introducirán los juegos on line?
wagnernico 2008-11-13 17:46:57