Salir de una gripa no es como salir de la depresion. La gripa es una virus que afecta al organismo en muchas situaciones y momentos. Lo mismo podría decirse de la depresión; pero esta última, más que un virus, es un síntoma que carece de medicación adecuada y merece atención. Aunque algunos psiquiatras planteen lo contrario, la medicación de pastillas para la depresion no es el mecanismo más integral para el tratamiento de este estado psicológico.
La ayuda contra la depresion debe buscarse en plena conciencia de que aquella - el sentimiento de impotencia, tristeza y decaimiento que se siente frente a las situaciones de la vida -, la depresión, es una señal que merece ser atendida con paciente reflexión.
Como consejos para combatir la depresión proliferan flores en primavera: Centros de ayuda que ofrece tratamiento para la depresion; literatura de superación y éxito orientada a la liberación del del perturbador estado; medicamentos anunciados en comerciales de TV como alteradores inmediatos de la depresión: “toma ok y quedarás ok”.
En definitiva, muchos consejos, muchas voces pululan volviendo el ambiente perturbador. Una persona podría padecer de depresión simplemente como padece de la gripa, para volver al principio, por contagio. Los estados de ánimo individuales podrían constituirse como virus contraídos por transfusión mediática, como tratar la depresion se ha vuelto un asunto de moda.
La depresión es un estado en el que el tiempo se detiene pero el espacio no deja de transcurrir. Decidir hacerle frente a esta condición debe partir de una fuerza de conciencia y un reencuentro con los deseos. La ayuda que el individuo necesita debe partir, en primera instancia, de él mismo. A partir de allí, sabrá de qué brazo de la sociedad agarrarse.