Las noticias del espectáculo son las que generan mayor cantidad de información y de lectores ávidos por ellas.
Los actores y actrices de la farandula son los que siempre están en las portadas de las revistas dedicadas al show bussines.
Las notas que se pueden leer normalmente no tienen un gran sustento, sino que sólo se dedican a lo chabacano y superficial, como sucede con las parejas de la farandula.
Pareciera que el mundo se detuviera cuando se muestra una foto de un matrimonio haciendo cualquier actividad, y ni que hablar si los llegan a pescar en alguna infidelidad o exceso.
El caso testigo son desnudos de la farandula, como sucedió en el último verano donde la sesentona conductora argentina Susana Gimenez fue fotografiada en topless con su pareja en Uruguay.
No hay revista de la farandula que no busque el escándalo, es decir el cruce de chicanas entre las stars y las acusaciones mutuas por quien lleva el cartel mas arriba, o que foto se ve mas en la marquesina del teatro.
Este es el típico problema que se suscita con las vedettes que son un caso emblemático de la farandula, ya que en cada estreno teatral no faltan nunca la discusiones por quien tiene mas trayectoria o llena mas teatro.
La realidad es que los chimentos son un negocio que aumenta sin cesar, ya que la gente pareciera rogar por saber todo acerca de la vida de los famosos.
La farandula es un caso especial en cada país, pero la realidad es que junto a los periodistas se retroalimentan para mantener vivo el negocio que reportar mucho dinero.