A veces pareciera que somos un punto pequeño en un "Latin America map" que han creado los norteamericanos. Y otras, sentimos que gracias a nosotros el mundo camina. Es casi casi como si el continente fuera una persona.
No es fácil determinar quién o que es Latinoamerica, pero si podemos nombrar algunas características, que involucran a su capacidad artística, sus raíces indígenas y su geografía.
Sin embargo, esto pareciera insuficiente para el Tío Sam. Los latinos estamos destinados a ser ciudadanos menores, casi como el hijo bobo, que sólo sirve para acatar órdenes.
Pero por otro lado, intentan todo el tiempo influir en las decisiones de los gobiernos, con intervenciones vergonzosas como en la década del 70 o con intromisión cultural.
La intromisión de su cultura en nuestros países ha creado estragos en la identidad de los jóvenes latinoamericanos que a estas alturas, bombardeados por MTV han logrado que ya las bandas más populares de Latinoamérica en el 2006 (y años antes también) sean las de habla inglesa. Incluso que los niños prefieran festejar Holloween antes que Carnaval.
Con los canales de cable como cinemax en Latinoamerica hemos conocido millones de producciones de todo el mundo, pero principalmente las norteamericanas. Entonces, ahora nuestros jóvenes quieren ser como Steven Spielberg o George Lucas.
Al mismo tiempo haciéndonos creer que agregando a HBO la frase Latin America, eso significara que las producciones locales podrían ser difundidas por el canal, que al margen de aceptar algunos programas argentinos o brasileros, ha ignorado el cine latino.
Mientras pensamos qué queremos ser y cómo podemos lograrlo estamos dejando que nuestros hijos quieran ser como ellos. La hora de la retórica terminó, podríamos empezar a trabajar para que no sigamos perdiendo la poca identidad que nos queda.