De las pocas cosas que, siendo ya utilizadas, conservan todas sus propiedades y su esencia son los libros usados. El libro, ese universo escrito que trasmite ideas y conocimientos de generación en generación, es uno de los logros más elevados de la humanidad.
Comprar un libro pocas veces va a ser una mala inversión, puesto que estos contienen universos, bien sea de ficción o de información, a partir de donde el lector podrá imaginar y aprender. Los autores de libros antiguos y clásicos, como La Odisea, del mítico poeta Homero, quizás jamás llegaron a imaginar que los libros iban a circular masivamente, por medio de la invención de la imprenta a mediados del siglo XV. Hasta 1450, los libros eran escritos a mano por los monjes y clérigos, quienes transcribían los textos que el clero ordenaba.
Ahora, la posibilidad de buscar los libros anhelados es posible, además de en las librerías y bibliotecas, por medio de la Web. La biblioteca de libros on-line se compone de muchos títulos ya clásicos, puesto que los derechos de autor de estas obras literarias ya se hallan en expiración. Autores como Albert Camus o Tommas Mann, ahora se encuentran llenando páginas virtuales con sus maravillosas construcciones literarias. Algunas referencias Web interesantes para leer a estos genios de la palabra, son www.bibliotecasvirtuales.com, en donde se expone un amplio catálogo de obras universales, que abarca narrativa, poética, obras autóctonas, literatura infantil. También
contiene links a diccionarios en castellano. Otra referencia interesante es www.cervantesvirtual.com, página con gran cantidad de obras y autores, estudios críticos y servicio de videoteca.
Aunque leer un libro siempre va a ser más emocionante en papel, en estrecha relación con el corpus del libro, acostado uno en un parque o en la sala de una agradable biblioteca, la opción de tener estos libros digitalizados podría beneficiar al que encuentra difícil la consecución de algún título en su biblioteca o librería local.