Internet de la misma forma que tiene muchas ventajas tiene muchas desventajas. Y uno de sus principales beneficios es el que está jugando en contra de su uso: su libre acceso.
Los más pequeños pueden pasar horas frente a la pantalla sin ningún filtro. Es decir, pueden ver y descubrir mundos nuevos que los llenen de conocimientos y nuevas posibilidades. Pero al mismo tiempo pueden estar frente a informaciones que no están acordes a su edad.
Y por ejemplo, pueden comenzar el día buscando sobre biología, pero terminar buscando sobre dibujos animados y terminar viendo videos manga (historietas japonesas), pero toparse en esta categoría con el magna xxx, lo cual no es adecuado para niños.
Este tipo de imágenes eróticas, llamadas manga hentai está poblando la red y se confunde muchas veces con los dibujitos animados que pasan en la tele.
El manga porno tiene también sitios especializados, y muchos adeptos que continuamente demandan por más y mejores imágenes. Hoy hay más de 3 millones de páginas con este contenido y están al alcance de cualquier persona que quiera verlos.
El problema de que este tipo de material esté disponible no es por su procedencia ni por su contenido, sino porque cientos de miles de chicos que aún disfrutan de su inocencia pueden ver imágenes y escuchar sonidos para los cuales no están preparados.
La situación se traslada a la vida cotidiana. Estar con los hijos y educarlos adecuadamente es una ardua tarea. Y aquellos padres que por tiempo o por otros motivos no pueden preparar a sus hijos terminan perjudicándolos. Controlar y monitorear a los niños de vez en cuando es una buena opción.
Es mucho más difícil sacar los cientos de videos e imágenes eróticas de la red. ¿No lo creen?