Asistir a un show de marionetas es un evento mágico; estos pequeños muñecos que parecen que cobraran vida propia pueden representar obras complejas y divertidas, siendo un espectáculo no solo para niños sino también para adultos.
Se cree que el nombre proviene del francés marionette, que era un clérigo que en representaciones religiosas donde aparecía la virgen se disfrazaba de esta e impostaba la voz haciéndola aguda para parecer femenina; las marionetes por lo general suelen tener este tipo de voz chillona.
construir marionetas es una labor dispendiosa, que requiere de mucha dedicación y paciencia, los constructores son verdaderos artistas que pueden llegar a representar en sus muñecos seres de carne y hueso, con similitudes físicas muy claras. Existen varios tipos de marionetas:
- marioneta de hilos : es la que cobra movimiento mediante un entramado de hilos atados a las partes del muñeco que se quieren mover, como la boca, los brazos y las piernas. El titiritero se tiene que ubicar en la zona superior del escenario y desde allí manejarla.
- marionetas de tela o de guante: se manipula mediante una especie de guante que es su vestido y donde el titiritero introduce su mano. Entre estos están el clásico, el catalán y el japonés.
- marioneta de varilla: se manipula de forma similar a la de hilos pero en lugar de estos tiene varillas, lo que facilita un poco más el trabajo del titiritero.
- marioneta de peana: están sujetos a través de una varilla colocada en su parte inferior o soporte de madera, al cual se le llama peana; su movimiento se logra gracias a un entramado de varillas.
Los teatros de marionetas cobraron gran importancia en el mundo europeo del siglo XIX y era un espectáculo bien visto por la gente adinerada, de hecho, grandes artistas, entre músicos y escritores colaboraron con el crecimiento del espectáculo haciendo obras dedicadas a este género.
En el siglo XX las marionetas tomaron otro matiz porque se convirtieron en una forma de sátira política, creando muñecos similares a los políticos de turno para criticarlos y burlarse de ellos.
Marionetas, títeres o fantoches (en Italia), seguirán construyéndose y siendo una forma más de recreación para un público que sigue acudiendo a estos espectáculos; existen compañías teatrales que utilizan este género en todo el mundo y sigue siendo una forma de diversión diferente, llena de color y fantasía.