Enviar mensajes SMS es hoy una actividad que se realiza sin parar. En el metro, en el autobus, en la calle, caminando, por todos lados, se pueden observar personas escribiendo mensajes a celular. Es tan grande el auge de este canal de comunicación, que una nueva derivación del lenguaje a surgido de esa práctica moderna.
Un mensaje SMS pocas veces está escrito con las palabras tal cual son. Las abreviaciones son la clave de este lenguaje que parece codificado para el que no está familiarizado. xq, prq, son algunas de las abreviaciones que significan los mismo y que, para el lector ya debe ser claro su sentido... La cuestión es si se trata de un por qué o un porque, que, claro está, tienen un significado bien distinto.
La acción de enviar mensajes de texto ha tomado tanto lugar, que los jóvenes, que son usualmente los dueños de este juego con el lenguaje, muchas veces escriben así en su vida cotidiana. Los trabajos escolares están impregnados de su costumbre de enviar mensajes a los celulares de sus amigos que, como ellos, manejan el mismo código de abreviación.
Hace poco, la Real Academia de la Lengua anunciaba el deseo de agrupar estas abreviaturas propias de los mensajes cortos vía celular. Muchos críticos del proyecto de la RAE argumentaban que éste no sería más que una pérdida de tiempo puesto que, si bien los mensajes de texto expresan un juego con el lenguaje y el nacimiento de una forma de comunicarse, esta manera de comunicación pertenece al ámbito privado y no a un procedimiento masivo. En ese sentido, las normas establecidas para el lenguaje, como la ortografía y la sintaxis, deben regir sólo en la esfera pública, en donde la norma se hace necesaria para la comprensión de las ideas
Es allí, en ese punto anterior, donde los jóvenes deben comprender que las variaciones que inventen del lenguaje debe quedarse en el lugar que le corresponde y no aposentarse en cada expresión que ellos hagan del lenguaje, como por ejemplo, en un trabajo escrito para la escuela, en donde el nivel del lenguaje debe estar adaptado a sus reglas mínimas en pro de la comprensión.