El desarrollo de la tecnología parece nunca desfallecer. Cuando en el mercado el consumidor empieza a habituarse a las bondades de una innovación en el producto, aparece una nueva versión mejorada que ‘suma’ otro elemento para la comodidad y la satisfacción del usuario. Así, mientras están en furor los televisores LCD, los de plasma y los TFT, esos que ofrecen ocupar menos espacio y brindar al mismo tiempo buena calidad visual, aparece otro modelo de monitor digital que tenderá a superarlos.
Las tiendas japonesas son las primeras anfitrionas en recibir la llegada de los televisores OLED que, más delgados que cualquier video monitor hasta ahora, cuentan con 3 mm de grosor para un diámetro de 11 pulgadas. El primero en el mercado con estas características es el Sony XEL-1.
Dibujando la imagen mentalmente, la percepción que se tendría del OLED al lado de los otros televisores de última tecnología sería la de un baby monitor, pues es como un cuadro de imágenes en el que no se nota el marco, sólo el contenido.
Con la presentación en el mercado del primer monitor LCD Samsung sorprendió a los consumidores. Ahora, Sony busca ser de los pioneros de nuevas tendencias. Diciembre se perfiló como el mes en donde el OLED de Sony saliera a la venta en Japón. Su rasgo innovador se halla en que su tecnología de producción de imagen se basa en el carbono, lo que le permite una emisión de luz propia al recibir corriente eléctrica, prescindiendo así de una luz de fondo. De esta manera, su contextura es la más delgada de los televisores de hoy.
Aunque los ángulos de visión del XEL-1 son amplios y ofrece un competitivo contraste de colores, la resolución de los OLED, que aún no supera la de sus colegas, empieza su carrera en el mercado con 960 por 540 píxeles. Este diciembre, su precio en el mercado estará alrededor de los 1740 dólares, un precio alto si se le suma que la vida útil del XEL-1 es apenas la mitad de la de un televisor de plasma o LCD.