Los cristales han ejercido desde tiempos inmemoriales una poderosa atracción sobre nuestra especie; la magia y el espiritismo han encontrado en ellos instrumentos de incuantificable valía, al tiempo que los cristales, en sus expresiones naturales, empezando por el diamante mismo - que es una forma en la que cristaliza el carbono corriente - y siguiendo por los rubíes, las esmeraldas, zafiros, etc., debido a su belleza y escasez, han desatado la codicia de naciones enteras. Son variados los tipos de cristal; los hay naturales o artificiales.
Pues tanto han maravillado al hombre esos sólidos que permiten el paso de la luz proporcionándole a la misma en el camino variedades de formas y colores, que mediante su ingenio ha llegado a producirlos a partir de la fusión de arenas de sílice, de cuarzo o pedernal; en pocas palabras, de arena.
El vidrio es otra forma de cristal, una artificial; y desde que el hombre aprendió a obtener el vidrio, ha elaborado cantidades de productos de cristal; célebres entre estos los productos de la pequeña ciudad italiana de Murano, en aguas adriáticas a 16 kilómetros de la bien conocida Venecia. Famosos sobre todo por la belleza de sus lámparas, los habitantes de Murano dicen hoy en día la última palabra con respecto a la elaboración de cristales finos y productos de vidrio. El color de ese tipo de cristal varía según los ingredientes empleados en su fabricación.
Y es posible conseguirlos casi en todos los colores. Tanto es el gusto que esta clase de material produce en la gente, que cada vez hoy en día son más frecuentes las fachadas de cristal; tan características de los altos y modernos edificios de la actualidad. Sobre una estructura metálica, el vidrio exterior pegado permite la realización de grandes paredes de cristal.
Pero uno puede tener su propia pared de cristal en casa: los ladrillos huecos posibilitarían al excéntrico millonario estadounidense fabricarse toda una docena de casas de cristal, si se trata de construirse solamente una pared de vidrio, el pavés o ladrillo de cristal es la alternativa; ¿un atardecer a través de la pared?