Por razones de fuerza mayor una vez tuve que asistir a una conferencia que ofrecÃa una conocida firma de neumaticos para auto acerca de las caracterÃsticas de neumáticos para autos y, en ese interesante orden de ideas, sobre cómo seleccionar los mejores neumaticos para automovil… Como el lector, yo también habÃa reconocido la reiteración de las palabras neumático y automóvil durante toda la velada, y como el lector, habÃa empezado a detestarlas.
Luego de un tiempo, distraÃdo, caà en cuenta de que quizás habrÃa otra gente en esa multitud de asistentes que supiera menos que yo y que estuviese aún menos interesada que yo en el tema del que se conferenciaba. La venta de neumaticos para autos no es mi especialidad, como dirÃa Sancho Panza: “Más me preocupan las nubes de ayerâ€?; creo que nunca escogerÃa utilizar mi tiempo en esa clase de empleo. El asunto, no obstante, es que a pesar de que no me interesaba el tema de los precios de neumaticos para autos - yo estaba ahà debido a razones laborales pero ajenas al rubro del neumático – me entretenÃa con la idea de que tal vez, otra gente, debÃa de estar mucho más desorientada que yo en esa sala. Empecé a pensar que en general los hombres, por muy poco que ellos mismos sepan de vehÃculos ni de mecánica, tienden a opinar a la ligera que hablar con una mujer acerca de mecánica automotriz es perder el tiempo. Sin embargo me sorprendió realmente una muchacha que se levantó entre la multitud y señaló, mediante una acertadÃsima observación suya, que a veces los hombres pueden no quedar muy bien ni siquiera en lo que se supone que son sus dominios.
El invitado de la compañÃa de neumáticos habÃa acudido con recurrencia robótica a un pleonasmo: neumaticos para llantas para autos. La joven que intervino expresó que decir eso era algo asà como decir “hemorragia nasal de sangre por la narizâ€?, y la sala estalló en carcajadas. Si alguien habÃa en esa sala menos interesado en la venta de neumáticos que yo, tal vez, ahora que lo pienso, serÃa el propio enviado de la compañÃa.