A pesar de que se asocia a Internet con la diversión, la conectividad y la información, desde su comienzo se la debería haber asociado con las oportunidades de negocio.
Desde sus inicios se han realizado un sin fin de
negocios en Internet, no sólo porque las páginas web acercaron la información sobre las empresas a todo el mundo, sino por las otras oportunidades que creo en, por ejemplo, abrir una bolsa de trabajo mundial.
Gracias a la red es más fácil encontrar nuevos empleos, y si bien algunos requieren la mudanza física (como aquellos mexicanos que consiguieron trabajo en Estados Unidos o Europa), sino también una mudanza "virtual", ya que el trabajo desde un ordenador comenzó a ser popular.
Ahora los viajes de negocios se hacen a través del chat y muchas veces los empleados y empleadores no se conocen entre sí.
Los nuevos emprendedores crearon nuevos negocios que son verdaderas multinacionales, con gente de Asia, Europa y América interconectada trabajando para que el resto del mundo conozca su proyecto.
Asimismo, industrias como el turismo han encontrado nuevas formas de difusión gracias a las páginas web, así como la forma de hacer la reserva y pagar el alojamiento. Ya que llenando un breve formulario por Internet, sólo hace falta viajar hasta el lugar y entrar al cuarto que se reservó.
La revolución que está generando en nuestra civilización esta gran red seguramente podrá ser analizada y estudiada en algún momento, pero mientras tanto, las novedades nos llevan a seguir avanzando sin detenernos a pensar en ello.
Seguramente en algunos años podremos apreciar verdaderamente el cambio.