En estos últimos años se ha visto un crecimiento de películas mexicanas. Varias de ellas son historias sencillas, de personas comunes y corrientes dando la lucha por la superviviencia. Muchas de estas historias tienen como escenario países desarrollados, en los que la comunidad de inmigrantes latinos ha tomado fuerza y magnitud. Otras, con temas más tendientes a la narración de una anécdota, fijan la atención en las experiencias juveniles y en viajes trascendentales o en valores y estilos de vida que se ponen en juicio. Recordemos algunas de ellas.
“Real women have curves” es una película del 2002, ganadora del premio del público del Festival de Sundance. La historia se centra en Ana, una joven mexicana que vive en Los Ángeles y asiste a una escuela en Berverly Hills. Su aspiración es terminar su carrera, en donde se desempeña como una de las mejores estudiantes, pero las necesidades diarias la llevan a trabajar en una fábrica de ropa.
“Y tu mamá también” gozó de bastante éxito dentro del conglomerado de películas mexicanas. Actuada por Marible Verdú, Diego Luna y Gael García, es la historia de dos jóvenes que realizan un viaje con una mujer mucho más madura que ellos, pasando por experiencias y por la revelación de secretos que ponen en juego y cuestión a la amistad.
Por su parte “El Crímen del padre Amaro” fue una historia que puso a temblar a la Iglesia y dio mucho de que hablar en 2002 cuando fue lanzada esta película mexicana. El hecho de representar los deseos carnales de un sacerdote hacia una joven puso en tela de juicio la fuerte represión a la que se ven subyugados los hombres de la Iglesia, en un país bastante religioso como lo es México.
Esta es sólo una breve rememoración del compendio de películas mexicanas que hoy por hoy siguen enriqueciendo una de las industrias de cine latinoamericana más prolíficas, aquella de México.