Las peliculas de drama son en el cine un género incluido dentro del melodrama, género que nace de la literatura y se expresa desde tiempos lejanos en el teatro. Esta clase de films resulta muy atrayente y bien acogido por el público, lo que convierte a su esquema narrativo en una receta exitosa. Desde la mejor hasta la peor pelicula de drama suelen compartir la misma estructura; pero el tratamiento de las historias dentro de esa estructura es lo que diferencia una buena cinta de otra.
Las peliculas de drama romanticas, por lo general, cumplen con los siguientes pasos: hombre ama a mujer - hombre afronta dificultades para conseguir el amor de ella - hombre lucha sea con rivales morales y sociales o de carne y hueso - hombre obtiene el amor de la mujer después de dificultades apremiantes. El género melodramático del cine es muy parecido al de la televisión. Las mayoría de novelas televisivas, por ejemplo, cumplen a cabalidad las etapas por las que pasan los protagonistas en peliculas de drama para cine.
Tanto en las telenovelas como en el cine, los enamorados deben atravesar duras pruebas para, bien sea obtener el amor de la persona anhelada, o para poder vivir la relación deseada.
Una de las mejores peliculas de drama, más bien catalogada como melodrama, es el clásico Casablanca. En el desarrollo de Casablanca se puede seguir con facilidad la estructura de este género. Sin embargo, aunque la película de Michael Curtiz, estrenada en 1942, ha sido considerada como artífice del género melodramático, el desenlace no responde propiamente a los lineamientos de esa clase de historias románticas; se trata de un final en donde el espectador no alcanza a ver el triunfo del amor.
De cualquier forma, el obstáculo que debe afrontar Rick, el protagonista de Casablanca, es uno de los más duros que un amante pueda experimentar: escoger entre el amor y la virtud, entre hacer lo correcto o lo que él desearía. Con un obstáculo dramático de estas proporciones, la película se convierte en un clásico de la historia del cine obligatorio de ver y en un ejemplo tangible del saber utilizar las características de un género para crear una historia diferente mediante recursos narrativos bien conocidos.