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panza Recuerdo el cuerpo de mis veinte años, era yo un flacuchento preocupado por ganar algo de peso y lucir un cuerpo tipo Guardianes de la Playa. Ingresé a un gimnasio donde me torturé alzando pesas y haciéndo abdominales, pero no aumentaba de peso ni de masa muscular, asi que mi entrenador me recomendó el consumo de proteína de calcio y efectivamente pasé de 58 kilos a 64 y muy bien tonificado.
Con el correr de los años esos 64 kilos se convirtieron en 68, luego 72 y llegué hasta los 80 kilos, que no es mucho o mejor dicho nada comparado con algunos sobrepesos que se ven en la calle. Sin embargo, esos kilos de más se ubicaron alrededor del abdómen mostrando una barriga que luchaba por esconder. Investigué un poco sobre como perder grasa rapidamente o cómo perder barriga rapidamente y me encontré con todo tipo de mensajes que anunciaban dietas para perder peso rapidamente o ejercicios para perder peso rapidamente. Uno se ilusiona pensando que de verdad existe alguna manera de lograrlo sin tener que sufrir en el intento. Empecé con unas recomendaciones sobre como perder 5 kilos rapidamente, era una meta realista, 5 kilos no son mucho. Lo primero era dejar de comer todo lo que me gustaba, es decir, grasas, harinas, grasas saturadas, frutas en exceso, mejor dicho prácticamente todo lo que yo comía era causante de más gordura. Tuve que abandonar los chicharrones de cerdo fritos, los helados con crema de leche, los chocolates y las tortas y pasteles. En mi cumpleaños pusimos las velas en una torta de espinacas. Además de ese régimen estricto debí hacer 2 kilometros diarios de trote o caminador, 15 minutos de escalador, 100 abdominales al día y una sesión de aeróbicos además de usar pesas y hacer alguna rutina con máquinas en el gimnasio. Tras ese regímen noté como comenzaba a perder volumen rapidamente. Las llanticas en mi cintura se hacían más delgadas y francamente tuve que cambiar de huequito el ajuste de mi correa pues había disminuido la panza. Con el paso del tiempo se me fue olvidando que hacía una dieta, lo excepcional se convirtío en algo de rutina y mis gustos gastronómicos cambiaron poco a poco, al final logré conservarme en los 70 kilos y aunque no logré perder 10 kilos rapidamente, pues me tomó algún tiempo lo bueno fue que una vez perdidos, no volvieron a aparecer y mi salud mejoró mucho pues ahora me alimento mejor, más sano y hasta más barato, eso sí, no perdono una visita a la heladería de vez en cuando. Ese es el secreto para perder peso rápidamente.