El mercado, en su libre – a veces acaso descarriada – carrera por mantener despejado a sus dos determinantes fundamentales (la oferta y la demanda) el camino hacia la armonÃa entre producción y consumo, da a veces motivos para reÃr. Da a ciertos perfumes de mujer precios ridÃculamente altos, solamente al alcance del bolsillo de los millonarios más pudientes del planeta.
Los perfumes de mujer Vittorio Gassman son difÃciles de rastrear en la Web, pues, si existe esa marca, la información al respecto en la Internet se disuelve debajo de montones de información sobre el actor italiano que lleva ese nombre, y acerca de la pelÃcula que protagonizó en los años 70. En perfume de mujer Gassman interpreta un papel protagónico que impactó verdaderamente a muchos espectadores.
Los perfumes de mujer nuevos pueden procurar llamarse como quieran, nunca van a ser radicalmente diferentes a los perfumes (¡y menos aún a la intención de usarlos!) que hemos conocido desde siempre hombres y mujeres. Lo digo porque me parece que era un perfume de mujer Vittorio ese que encima de un estante en una vitrina sobre la avenida Santa Fe estaba expuesto, ostentando un precio de varias cifras. Muy caro para ser un perfume. “Es de los ultimos perfumes de mujer que nos han llegado, señorâ€? – me anticipó una voz, leyendo en mi rostro el desánimo que me causó el costo de ese producto. –“Y ademásâ€? – prosiguió la señorita vendedora – “incluye una recopilación de la musica de la pelÃcula Perfume de Mujer."
Me gusta la música, quizás vea la pelÃcula.